Nueve años después de irrumpir en el escenario automovilístico prometiendo revolucionar el concepto de superdeportivo, Tesla ha vuelto a escenificar la presentación del Tesla Roadster. Bajo la batuta de Elon Musk, la firma norteamericana mostró una evolución radical de aquel prototipo desvelado en 2017, fijando una nueva y lejana cota en el calendario industrial: su producción no arrancará hasta 2028, si los plazos no vuelven a dilatarse.
Acrobacias extremas: toberas de gas comprimido y efecto suelo
El evento de puesta de largo se centró en demostraciones que rozan la ciencia ficción. Tesla exhibió un vehículo capaz de escalar rampas verticales y desafiar la gravedad mediante un sistema activo de succión —un concepto de efecto suelo extremo que recuerda al pionero Brabham BT46B o al contemporáneo McMurtry Spéirling— complementado con diez toberas de gas frío suministradas por un calderín recargable a bordo.
Según Musk, este compendio aerodinámico y balístico permitirá al biplaza acelerar de 0 a 100 km/h en apenas 0,8 segundos y alcanzar hipotéticas puntas de Mach 0,5 (más de 600 km/h). No obstante, la propia compañía ya matiza que las variantes dotadas del paquete acrobático ('Rocket package') quedarán restringidas a entornos cerrados y no serán aptas para circular por vías públicas.
Claves Técnicas y Datos Clave
- Aceleración homologada prometida: 0 a 100 km/h en 0,8 s (con toberas de gas frío).
- Propulsión y chasis: Configuración biplaza, aerodinámica activa con succión inferior y dirección steer-by-wire (sin columna mecánica).
- Apertura de puertas: Formato 'alas de gaviota' ancladas al techo.
- Reserva previa requerida: 43.000 € (4.000 € con tarjeta bancaria y 39.000 € adicionales por transferencia).
- Horizonte de entrega: Previsto para 2028 (acumula 11 años de demora respecto a la promesa original).
Diseño en cuña y adiós al lenguaje visual del Cybertruck
Lejos de heredar las aristas angulosas de acero inoxidable del Cybertruck o los trazos minimalistas del robotaxi Cybercab, las nuevas líneas del Roadster beben directamente del clasicismo de los superdeportivos de los años ochenta. La silueta en cuña muestra una clara reinterpretación de los trazos que encumbraron a iconos italianos como el Lamborghini Countach, rematada por unas puertas de apertura en ala de gaviota con bisagras en el techo.
El habitáculo, por su parte, prescinde de artificios innecesarios. Se limita a dos asientos báquet integrales, una pantalla vertical orientada hacia el puesto de mando y un volante de aviación con pequeñas pantallas auxiliares. A nivel de chasis, la gran novedad técnica confirmada es la incorporación de la dirección electrónica pura (steer-by-wire), eliminando cualquier enlace físico entre el volante y la cremallera delantera, una solución ya presente en modelos de vanguardia como el Lexus RZ.
Reserva inmediata de 43.000 euros sin ficha técnica ni precio final
Pese a la falta absoluta de especificaciones sobre la capacidad de la batería, química celular (previsiblemente 4680 de alta densidad), arquitectura de voltaje o curvas de carga en corriente continua, Tesla ha abierto el libro de pedidos. Para formalizar la reserva en Europa se exige un primer desembolso con tarjeta de 4.000 euros, complementado en un plazo de diez días con una transferencia de 39.000 euros.
Este depósito de 43.000 euros actúa como una reserva no vinculante sobre un precio total todavía desconocido. Cabe recordar que en 2017 la marca ya cobró anticipos sustanciales de decenas de miles de euros a clientes particulares —incluidas figuras destacadas del sector tecnológico— para un vehículo que prometía entregarse en 2020 con 1.000 km de autonomía y 400 km/h de punta, un proyecto que acabó en vía muerta durante un lustro.
Opinión NoGas: ¿Qué significa para el comprador?
El renacimiento del Tesla Roadster encarna a la perfección la dualidad entre el márketing de impacto y la realidad industrial del coche eléctrico. Prestacionalmente, acelerar en menos de un segundo desafía los límites físicos de adherencia de los neumáticos convencionales de calle, lo que justifica la recurrencia al gas comprimido; sin embargo, homologar un artilugio de proyectiles de aire ante las normativas europeas de protección a peatones (Euro NCAP / UNECE) resulta prácticamente una quimera legal.
Para el aficionado y potencial comprador, entregar 43.000 euros para un horizonte fijado en 2028 equivale a conceder una financiación a interés cero al fabricante. Mientras alternativas hiperdeportivas reales como el Rimac Nevera o bólidos de pista ya ruedan sobre el asfalto demostrando la madurez del segmento eléctrico, Tesla prefiere volver a alimentar el mito del supercoche inalcanzable. Conviene mantener una prudente distancia hasta que el vehículo ruede con matrícula, ficha técnica definitiva y pruebas independientes de consumo y rendimiento.