La factoría de Almussafes afronta el punto de inflexión industrial más relevante de su historia reciente. Tras meses de deliberaciones y a la espera de las preceptivas resoluciones antimonopolio, la Administración Estatal para la Regulación del Mercado de China (SAMR) ha autorizado formalmente y sin condiciones la entrada de Geely Automobile Holdings en la histórica planta valenciana de Ford Motor Company. Mediante este acuerdo, la corporación china se hace con el 34 % del capital de una nueva sociedad conjunta de gestión compartida, mientras que la firma estadounidense retendrá el 66 % restante.

Un pacto equilibrado: cogestión industrial y derecho de veto

Pese a que Ford mantendrá la mayoría accionarial, los términos ratificados estipulan un régimen de cogestión estricto: cualquier decisión de calado técnico, estratégico o presupuestario —desde la asignación de plataformas modulares y volúmenes de inversión hasta la adjudicación de nuevos modelos— requerirá obligatoriamente el voto favorable y unánime de ambos socios. En la práctica, Ford renuncia al control unilateral de Almussafes a cambio de garantizar la supervivencia económica del enclave.

El despliegue formal de esta nueva entidad jurídica se producirá a lo largo del primer semestre de 2027, estableciéndose el inicio de la producción en serie de vehículos para 2028. La hoja de ruta prevé la fabricación coordinada de hasta cinco vehículos en el complejo: dos eléctricos bajo el paraguas de Geely y tres propuestas firmadas por el óvalo azul, combinando electrificación total y arquitecturas multienergía.

Claves Técnicas y Datos Clave del Acuerdo

  • Estructura societaria: 66 % Ford Motor Company / 34 % Geely Automobile Holdings.
  • Gobernanza: Cogestión con exigencia de unanimidad para decisiones industriales y de producto.
  • Lanzamiento operativo: Constitución societaria en 2027; inicio de producción comercial en 2028.
  • Instalación rescatada: Planta de montaje Body 3, inactiva desde el cese del Mondeo, Galaxy y S-Max en 2023.
  • Primer modelo confirmado: Geely E2, vehículo 100 % eléctrico del segmento B (4,14 metros de longitud).
  • Impacto laboral: Cobertura para una plantilla de más de 4.000 trabajadores sujeta actualmente al Mecanismo RED.

Reactivación de 'Body 3' y la llegada del utilitario Geely E2

El pilar industrial de esta operación pasa por desprecintar la nave de montaje Body 3, la instalación tecnológicamente más moderna del complejo de Almussafes, cuyas líneas permanecían clausuradas desde 2023 tras el ocaso comercial del Ford Mondeo y de los monovolúmenes S-Max y Galaxy. La reactivación de esta infraestructura servirá de base para el desembarco del primer vehículo planificado: el Geely E2.

Este utilitario del segmento B, con una longitud de 4,14 metros, entrará a competir de forma frontal contra modelos como el MG4 Electric, el BYD Dolphin o los futuros utilitarios urbanos europeos basados en arquitecturas LFP. Su fabricación en suelo español permitirá a Geely optimizar su estructura de costes, acceder a la solvente red logística conectada con el puerto de Valencia y, fundamentalmente, esquivar los gravámenes arancelarios especiales que la Comisión Europea aplica a los eléctricos importados directamente desde el gigante asiático.

Sinergias: escudo contra aranceles y balón de oxígeno laboral

Para la plantilla de Almussafes, la firma representa un alivio tras varios años marcados por expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) y la aplicación del Mecanismo RED para cerca de un millar de operarios en excedente coyuntural. La inyección de volumen y la absorción de costes fijos resultaban indispensables para sustentar la viabilidad de la planta antes de la llegada de la próxima generación eléctrica de Ford, proyectada para el final de la década.

Geely, por su parte, consolida la tendencia que ya abrieron grupos como Chery en Barcelona o Leapmotor junto a Stellantis: producir en territorio comunitario para neutralizar barreras comerciales y cimentar una imagen de marca de arraigo local de cara al cliente europeo.

Opinión NoGas: ¿Qué significa para el comprador?

El aterrizaje industrial de Geely en Valencia trasciende la política fabril: marca un antes y un después para el consumidor español de vehículos electrificados. La producción 'Made in Spain' del Geely E2 no solo librará a este modelo de las tasas arancelarias comunitarias —lo que debería traducirse en un precio de tarifa más competitivo en un segmento que pide a gritos opciones por debajo de la barrera psicológica de los 25.000 euros antes de ayudas—, sino que además agilizará el suministro de recambios y fortalecerá la red de postventa, una de las mayores reservas que aún manifiesta el comprador tradicional frente a las marcas chinas.

A nivel de mercado, este movimiento obligará a marcas generalistas europeas como Stellantis, Renault o el Grupo Volkswagen a no demorar sus desarrollos de acceso. Tener a uno de los mayores titanes tecnológicos chinos produciendo a escasos kilómetros de los principales nudos logísticos de la península elevará el listón de eficiencia, costes y accesibilidad en el ecosistema de la movilidad sin emisiones.